El trabajo como medio de inclusión y recuperación en salud mental

Autora: Lic. Pamela De Lucía, Corrección: Lic. Mayte Rivas

En nuestra sociedad actual, las personas nos sentimos realizadas a través del trabajo. Es por ello que el derecho a trabajar se convierte actualmente en el derecho a realizarse como persona.

El tipo de empleo, el salario que percibimos y en general, las oportunidades laborales definen nuestro estilo de vida, afectan directamente al modo cómo nos percibimos cada uno y cómo nos ve y valora la comunidad donde vivimos. Por esta razón las personas con discapacidad sienten una necesidad especial de integrarse en el mercado de trabajo, desean ser activos para lograr por un lado la estima de la comunidad en la que viven, y por otro la confirmación de su valía personal, ambos aspectos básicos para su integración social.

gente-6Para lograr la integración social y laboral de las personas con enfermedad mental, se hace imprescindible un abordaje globalizador y sistémico, más amplio, donde la familia pasa a convertirse en el pilar básico de apoyo de la persona que queremos integrar.

Esto puede significar en ocasiones el alterar la percepción que el familiar y la comunidad  tiene de las dificultades y posibilidades del paciente, y de su propia responsabilidad en cuanto a la  integración del mismo, consiguiendo con ello eliminar estereotipos, reducir o erradicar el estigma interno de la familia y la comunidad y proveerles y dotarles de las herramientas necesarias.

Inserción laboral: su importancia para evitar la estigmatización

Genérica.-gente-trabajando-1Con la inserción laboral, no sólo se alcanza independencia económica,sino que se ofrece una forma directa de integrar al lazo social, de dignificar y de brindar un anclaje a las personasque padecen enfermedades mentales graves, cuya inclusión social se encuentra todavía mermada por el estigma que estas personas padecen.

Lo cierto es que la estigmatización origina una grave discriminación que perjudica seriamente las posibilidades de relación, integración de las personas con enfermedad mental. Dicha discriminación también va a limitar la cantidad de recursos disponibles para el tratamiento, la disponibilidad en cuanto a vivienda, las relaciones sociales y personales, y por supuesto las oportunidades en el mundo laboral.

La estigmatización afecta a todos los integrantes de la sociedad en la que vivimos, incluidas las propias personas con enfermedad mental, por lo que resulta un acto de responsabilidad por parte de todos el reflexionar sobre de qué manera estamos contribuyendo a la permanencia o mantenimiento de este estigma social y laboral cada uno de nosotros desde la posición que tenemos, y de qué manera podemos hacer algo diferentes.

Entendiendo las necesidades específicas de las personas con padecimento mental

En la medida que el colectivo de la discapacidad es heterogéneo, también lo es la incidencia de su problemática. Desde esa primera visión, las personas con discapacidad sensorial, y por este orden las personas ciegas y las sordas leves/graves, son las que tienen más oportunidades de inserción, seguidas de las personas con discapacidad física, para terminar con las personas con discapacidad intelectual y las que padecen enfermedad mental.

El colectivo de personas con enfermedad mental es un colectivo con necesidades específicas y cuyas peculiaridades deben ser tomadas en cuenta para que las posibilidades de una inserción laboral sea exitosa, así por ejemplo las personas con enfermedad mental sólo podrán beneficiarse de la inserción laboral si tienen cubiertas otra serie de necesidades previas, como:

  • Estabilidad psicopatológica.
  • Disponer del soporte adecuado en la organización de la vida cotidiana.
  • Contar con repertorios personales adecuados para desenvolverse en el contexto social.
  • Mantener hábitos de ajuste laboral, en cuanto a las destrezas y a la conducta social.

¿Hay factores que reduzcan la estigmatización ?

Podemos encontrar que existen algunos factores individuales que moderan la estigmatización y mejoran el respeto de la sociedad hacia las personas con enfermedad mental.

  • Las personas con inquietudes intelectuales, alto nivel cultural, y de edad joven, generalmente son más respetuosas.
  • El hecho de haber tenido un contacto previo con alguna persona que padezca un trastorno mental, disminuye la estigmatización y el temor de que son personas peligrosas.
  • El hecho de conocer la situación vital del individuo, de tener la posibilidad de conocerla como persona, dentro de una relación funcional.
  • Los centros de atención, viviendas tuteladas o residencias situados en el centro de la ciudad, se aceptan mejor que aquellos que se localizan en urbanizaciones de viviendas unifamiliares.

Recomendaciones finales para la integración y recuperación

Se anima y alienta a la familia y a la comunidad a considerar la posibilidad de adoptar visiones más optimistas del proceso de inserción socio laboral, y de las capacidades de la persona que pretendemos integrar.

Para esto proponemos las siguientes medidas:

  • Aumentar en la persona con enfermedad mental la responsabilidad y confianza en sus posibilidades para acceder al mundo laboral.
  • Fomentar la independencia de la persona con enfermedad mental en todos sus ámbitos (familiar, personal, social, laboral). De esta manera se ampliarán las posibilidades de acceder al mundo laboral.
  • Concientizar acerca de la importancia de la inserción laboral como una herramienta más en la rehabilitación en personas con enfermedad mental.
  • Valorar las capacidades de la persona con enfermedad mental, de manera realista.

Referencias

Datos extraídos de FEAFES, “El apoyo familiar para la integración laboral de las personas con enfermedad mental: una nueva forma de prevención en salud mental”.